Supongo que recordarán el artículo en el que hablo de un chico esloveno que a causa de su adicción a las apuestas cometió una locura de la que se arrepentirá toda su vida. La historia está relatada en este hilo de Bettingadvice, como ya vimos. En uno de los mensajes de ese hilo, un moderador del foro comenta una historia bastante inquietante: un chico escandinavo ha perdido en apuestas la friolera de siete millones y medio de euros, con el agravante de que no solo ha dilapidado su fortuna personal, sino que también ha recurrido a préstamos que le ha concedido su familia, amigos y allegados, dinero que ha acabado en las arcas de los bookies, principalmente Bet365 y Centrebet.
Según se puede leer, durante el proceso de ruina y autodestrucción del chico nórdico, dichas casas de forma continua incentivaban el mal hábito de este jugador compulsivo a base de bonos y promociones personalizadas. Los abogados de la familia pretendían supuestamente emplear este argumento para tratar de recuperar parte del desfalco. Ignoro si lo conseguirían, pero sinceramente soy pesimista al respecto, ya que probablemente de cara a un juez tendría mucho más peso el argumento que expondrían las empresas demandadas: Cada uno es responsable de sus propias apuestas. Esa frase, aparte de ser una verdad como un templo, aparece expresada de esa o de otra manera en las cláusulas de condiciones de cualquier casa de apuestas y es implícitamente aceptada por cada cliente por el mero hecho de abrir una cuenta e ingresar dinero.
En esta noticia se relata un caso similar. Un alma cándida de 28 años ha perdido algo más de dos millones de libras esterlinas en William Hill y culpa al bookie de su desgracia por no haber accedido a su petición de autoexpulsión. La mitad de ese dinero procedía de préstamos de compañeros del negocio, que menudo negocio hicieron en esta ocasión. Uno de los problemas que tenía esta persona era que en momentos de lucidez se autoexpulsaba de algunas casas pero cuando le daba el arrebato abría cuentas en otras y apostaba cantidades estratosféricas. Según se relata en la noticia, los argumentos que iba a exponer el bookie en su defensa son los que yo he expuesto en el párrafo anterior. Al cabo de unos meses, el desdichado jugador perdió el caso ante la popular casa de apuestas. Desconozco qué será de su vida en estos momentos.
Cabe plantearse determinadas preguntas llegados a este punto: ¿dónde están los límites de la ética en el mundo de las apuestas? ¿hasta dónde una promoción se considera moralmente lícita y no debe interpretarse como instrumento para fomentar malos hábitos y arruinar vidas? ¿debemos asumir que en el mundo del juego “vale todo” con tal de ganar dinero y/o fidelizar a clientes?
El artículo va a quedar de cierto modo incompleto, ya que las preguntas planteadas no tienen una única respuesta posible, sino tantas como opiniones caben al respecto. Puede haber quien piense que en el caso del chico nórdico las dos casas de apuestas actuaron sin ética ni escrúpulo alguno. Pero se puede también pensar justo lo contrario:
- Que al igual que por ejemplo La Quiniela y cualquier juego de Loterías y Apuestas del Estado pueden anunciarse en televisión, los bookmakers pueden emprender sus estrategias de marketing, captación y fidelización de clientes como deseen.
- Que cualquier casa de apuestas dispone de la opción de la autoexclusión, así como de autoimposición de límites de ingreso, y que si este usuario no los ha utilizado debe asumir enteramente su responsabilidad.
Voy a dejar correr las cuestiones referidas a la ética y asumir que todos y cada uno de los acontecimientos deben seguir su curso, ya que si nos pusiéramos excesivamente estrictos, podríamos censurar todo comportamiento de cualquier persona relacionada con las apuestas. La industria del juego siempre ha funcionado así: para que existan puestos de trabajo y personas que de una u otra manera obtengan ingresos se necesita a otras que gasten su dinero en la actividad para así equilibrar la balanza y generar un flujo continuo de transacciones. De la misma forma que los médicos no existirían si no hubiera enfermedades, no habría Iglesia sin devotos ni día de los enamorados sin Corte Inglés.
La única afirmación indiscutible que a estas alturas puedo enunciar sobre la ética es que existen acciones u omisiones fraudulentas que quedan fuera de lo generalmente admitido como correcto. Robar, aparte de ser delito, no es ético. Impagos como los de las casas de apuestas Betafterbet o Pointbet o la sala de poker Pitbullpoker, así como cancelaciones arbitrarias de apuestas ganadoras son absolutamente censurables y reprochables. Por lo demás, que cada cuál piense lo que considere oportuno y que cada palo aguante su vela.

No entiendo como uno de los mejores artículos del blog aún no tiene comentarios, supongo que porque no hay mucho que comentar ya que está todo dicho.
ResponderSuprimirEsto es lo que realmente tienen que leer los apostantes noveles (y no tan noveles) y no las vaciladas que se tiran algunos sin papeles (no documentación, sino que son tontos y no tienen un papel que lo confirme para darle la paga) que llevan al engaño y a la ruina con los corners, las ligas raras, los deportes que ni han visto en su vida, los ludotags y sus putas trolas.
Gracias Mudanzas y gracias en nombre de muchos que aún no lo saben.
Interesante como siempre Mudanzas. Una cosa no me cuadra: viendo la noticia del panoli de los 2 millones de £, dice que en UNA SOLA APUESTA de golf aposto mas de 300.000 £. Como es posible que te dejen apostar eso, y mas en WillHill que es el tipico ejemplo de low-limits bookie??
ResponderSuprimirGracias por vuestros comentarios.
ResponderSuprimirPor cierto, está raro esto de los mensajes, cuando he dado acceso al de las 22:07, el anterior no lo tenía pendiente de moderar.
Anónimo de las 22:07, es cierto que esa cantidad no te la dejan apostar ni en las casas de límites más altos, por lo general. William Hill te suele dejar apostar calderilla, especialmente si ven que no eres del todo malo. Aunque con este chico harían la excepción en vista de que podían hacer caja con él.
Un saludo.
Sabias palabras como siempre Mudanzas, esperemos que los apostantes novatos y/o habituales lo tengan siempre presente y no caigan en la ludopatía ni en la autodestrucción de sus vidas.
ResponderSuprimirQue sepas que tienes un fan incondicional, que te sigue en la sombra como lector empedernido de tus ácidos pero reales como la vida misma, artículos.
Saludos.
Buen articulo como siempre. A seguir aprendiendo chicos.
ResponderSuprimirCuando he leido el "titulo" de la entrada: etica en las apuestas, reconozco que no he podido contener una carcajada ironica (sin ni siquiera empezar a leer nada). Etica y casas de apuestas llevan caminos muy distintos. Es mi humilde opinion, y veo dificil que cambie a corto plazo.
ResponderSuprimirEl unico atisbo de posibilidad de que este sector tuviera una cierta credibilidad, es que las mismas casas denunciaran a las empresas que llevaran a cabo malas practicas y las autoridades persiguieran de forma despiadada a los chiringuitos y a sus trileros propietarios.
Desde mi punto de vista, solo veo un futuro sano con la existencia unicamente de las casas de intercambio, que solo ganan una comision por las apuestas realizadas. Es decir, que actuan como meros intermediarios.
En el mundo financiero, los brokers (empresas) realizan este servicio y cobran por ello, pero les resulta indiferente si los traders y resto de inversores ganan o pierden. En esta actividad el 95% de inversores pierden y solo ganan el 5% (mas o menos como en las apuestas deportivas) y tambien se arruina gente.
Gracias por vuestros comentarios.
ResponderSuprimirCIM, si hubiera querido, bajo ese título habría hecho el artículo más largo de todo el blog, porque material hay más que de sobra.
Respecto a lo que dices de las casas de intercambio, puedes estar en lo cierto pero hay una cosa en la que no estoy de acuerdo, al menos hoy por hoy. Algunas prácticas de Betfair, firma que como bien sabrás tiene prácticamente el monopolio del p2p, no han sido un ejemplo de ética precisamente. Aunque bueno, nos conformaremos con que paga religiosamente las ganancias a quienes tienen la suerte de obtenerlas, que eso ya es algo.
Sobre el tema brokers, tengo a un buen amigo metido en tema de Bolsa, y me viene a decir algo similar. Le dije que para que ellos ganen tiene que haber otro que pierda, y le pregunté que quién es ese que pierde. Me respondió que no es nadie en concreto y muchísima gente en general, que en el mundo de la Bolsa muchos pequeños inversores pierden su dinero, generalmente porque no saben dónde se están metiendo, y unos pocos tiburones van comiéndose a los peces pequeños. Sencillo.
Un saludo.
Evidentemente hasta las casas de apuestas de intercambio pueden cometer malas practicas, pero, aun asi, me da la impresion que si fueran todas meras intermediarias, tendrian menos incentivos a cometer abusos. Tampoco pido yo que sean empresas socialmente responsables, simplemente que cumplan con cierta equidad.
ResponderSuprimirTambien hay empresas brokers que tienen denuncias y actuan como chiringuitos financieros (por suerte no me he topado con ninguna), pero estan mas estrictamente reguladas.
Respecto a los inversores en mercados financieros, si se esta bien formado, informado, y se actua con prudencia y control emocional, se puede ganar dinero, sin ser ningun tiburon. Pero esto solo lo cumplen el 5%. El resto no cumplen algun requisito y les gana el mercado, por demeritos propios o por estar mal asesorados.
Es una buena manera de obtener una rentabilidad muy superior (incluso siendo prudente) a los miserables intereses de los tradicionales productos bancarios. Una inversion "alternativa", aunque no exenta de cierto riesgo si se actua de forma ligera.
Los tiburones son mas propios del poker, donde ganan "directamente" a pobres incautos. (por suerte ni siquiera se jugar).
Como hemos comentado en alguna ocasion, las apuestas deportivas y la inversion en mercados financieros tienen mas similitudes de las que parecen a simple vista.
Saludos y gracias por tu interesante entrada.