Imagínese que es un empresario con éxito y un adicto al trabajo, que acaba de vender el negocio de su familia y que a cambio ha obtenido una fortuna que le serviría para vivir, ya no solo usted, sino las diez generaciones posteriores. Si ese es su caso, le recomiendo que emprenda la gestión de un negocio nuevo, busque otro trabajo o simplemente adquiera un terrenito en el que pueda matar su tiempo plantando cebollinos, pero en ningún caso haga lo que el desdichado Sr. Watanabe (en la imagen). Supongo que tratando el blog de lo que trata, ya intuirán por dónde van los tiros.
El Sr. Watanabe se encontraba exactamente en la tesitura anterior, una situación aparentemente cómoda, pero que realmente no lo es para un adicto al trabajo. Así pues, para mantener su mente y su tiempo ocupados, se entregó al alcohol y al juego, una mezcla bastante explosiva, como ya he comentado en repetidas ocasiones. El resultado es que el hombre ha conseguido un record mundial al alcance de muy pocos, o tal vez de nadie más: ser la persona que más dinero pierde en el juego durante un año: ¡¡¡204 millones de dólares!!!. El personaje, desde luego, dista mucho de ser el novio ejemplar que toda madre desearía para su hijita.
Para los no angloparlantes, en este artículo de El Mundo se habla también sobre su caso, y algunos de sus párrafos no tienen desperdicio. De hecho debo reconocer que me han arrancado alguna sonrisa, lo cuál no dice nada bueno sobre mi persona.
“En total, Watanabe ha perdido en los casinos Caesars Palace y Rio 127 millones de dólares”. En varios artículos de medios ingleses se habla que después de investigaciones sucesivas, la cantidad que realmente perdió en un año fue de 204 millones.
“La ludopatía de Watanabe aportó en 2007 el 5,6% de la facturación en Las Vegas de Harrah's Entertainment […] De hecho, en las oficinas de esa empresa habían colgado en 2007 una foto de Watanabe. No consta si debajo de ella habían escrito: 'Nuestro benefactor'.”. Los de El Mundo con recochineo. Aunque no es para menos.
“Se niega a pagar 14,7 millones de dólares (9,9 millones de euros) que Harrah's le concedió a crédito en 2007. El casino le ha denunciado. Y el empresario se expone a 28 años de cárcel. […] Afirma que el casino le hizo falsas promesas de que le devolvería parte de sus pérdidas”. Ya tienen mala gaita los del casino. Habiendo sido su benefactor, querer enviarle a la cárcel por esa pírrica cantidad… (Pírrica dentro del contexto que estamos tratando, evidentemente)
“[El casino] le suministró, en los peores momentos de su ludopatía, alcohol y calmantes que, combinados, forman un cóctel explosivo, ya que producen euforia en quien los ingiere. Watanabe afirma que los empleados de Harrah's llegaron a ponerle fármacos en su habitación como si fueran bombones de obsequio. Harrah's lo niega pero, según The Wall Street Journal, varios empleados, así como personas que trabajaron en Harrah's, dicen que sus supervisores les dijeron que permitieran a Watanabe seguir jugando incluso cuando estaba visiblemente ebrio, a pesar de que la normativa del casino y la legislación del Estado estipulan que una persona que está claramente borracha no debe ser autorizada a realizar apuestas”. Rectifico lo afirmado en el párrafo anterior: no tienen mala gaita. Tienen MUY mala gaita. Este caso habría venido de perlas en el artículo de la ética de hace un par de semanas, en el que hablé de un chico nórdico que había perdido siete millones y medio de euros. Calderilla, vamos.
La noticia en cuestión es de 2008. He tratado de investigar el paradero y la situación a día de hoy del Sr. Watanabe, pero la búsqueda ha resultado baldía. Desconozco su estado actual, pero intuyo que no debe estar pasándolo demasiado bien. Tomen nota, por favor.

Dios, la gente mataría por tener un afiliado así. Jeje.
ResponderSuprimirPues sí, y hay gente que mata por mucho menos.
ResponderSuprimirDesde luego un afiliado la mitad de rentable que este ya me haría un buen arreglillo.
Saludos.
impresinonante articulo como la mayoria
ResponderSuprimirEn España hay muchos casos del señor WannaBe... Webs que se creen buenas, con fake stats y acaban mendigando donaciones y que la gente le pulse los banners.
ResponderSuprimirYo quiero un cliente como ese...
ResponderSuprimirJoseba Julen Arana Bescós