17 de marzo de 2010

Subidas de stake - I

Como introducción a mi exposición, quiero comentar que a la vista de las experiencias vividas a través de la lectura de comentarios en diversos foros de la temática y de conversaciones que he mantenido con otros componentes del gremio, existen tres tipos de gestión del bankroll.

Gestión alocada. Realmente sobre esta categoría no sería necesario explicar demasiado, el nombre ya habla por sí solo. Se trata de jugadores que se dejan llevar por arrebatos y no respetan la recomendación genérica de no arriesgar más del 3 o el 5 por ciento en cada apuesta. En el momento que detectan un suceso que consideran “seguro” y dependiendo del estado de ánimo en que se encuentren, arriesgan cantidades muy por encima de ese umbral, o incluso la totalidad de su bankroll a una sola carta. Aténganse a las consecuencias quienes caminen por estos terrenos tan pantanosos…

Gestión metódica dependiente del bankroll. El tamaño de las apuestas depende de la confianza en el suceso, la magnitud de value detectada en la cuota y del bankroll disponible. Se emplean fórmulas como la del método de Kelly o variantes del mismo, que incluyan ese tipo de conceptos. Correctamente empleadas, contribuyen a optimizar la gestión del patrimonio y los beneficios.

Gestión metódica independiente del bankroll. Sin sobrepasar el umbral del 3 o 5%, la cantidad a apostar no depende del bankroll disponible, sino que se establece un importe fijo que puede o no variar en función de la confianza y la cuota, en función de lo que el inversor considere oportuno y de su estilo personal. No se realizan los oportunos ajustes en base a malas o buenas rachas, y por consiguiente no se optimiza la gestión aunque sí el tiempo, un bien escaso para numerosas personas y máxime en la actual sociedad del stress, la competitividad y las prisas en que nos ha tocado vivir.



Tras esta breve exposición de tipologías, imaginen ustedes a un cauto apostador, conocedor de determinado deporte que en los momentos previos a efectuar cada una de las inversiones recaba cuanta información se encuentra a su alcance. Con seriedad, criterio y cerebro, su tasa de retorno de la inversión (yield o R.O.I.) es positiva en el horizonte del largo plazo. Su excesivo temor a los peligros inherentes al juego provoca que no invierta más de cinco euros por apuesta. Se trataría de un claro caso de suboptimización de cualidades, y conozco a varias personas que responden a este patrón. Al margen del no aprovechamiento de su potencial, se encuadraría en la tercera de las categorías de gestión, stake plano o semiplano.

Podría existir la errónea percepción de que si este sujeto ficticio multiplicara por cien cada una de sus apuestas, sus beneficios incrementarían de forma lineal. Dicha percepción, como digo, no sería correcta. No se produce esa linealidad, principalmente a causa de dos factores, que será en la siguiente entrada cuando los desarrolle.

Ir a la segunda parte.

3 comentarios:

  1. yo personalmente pienso que el 5% es mucho, yo casi diria que el 1%-2% por inversion es lo adecuado,casi nadie quitando los profesionales hacen esto, pero eso ya va con la fuerza sicologica de cada uno, los del ROI+STAKE es la clave en las apuestas para poder perdurar en mi opinion. Saludos
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  2. Gracias de nuevo por tu aportación.

    Para mí el 3% está bien. De todas maneras, al igual que no hay una "guía del apostante perfecto", tampoco se puede conocer qué porcentaje es el ideal.

    Yo creo que depende mucho también del número de apuestas que se hagan. Si llegas un sábado, que suele ser el día de mayor actividad, y te juntas con un sinfín de apuestas abiertas, tendrás que reducir el porcentaje, porque sino lo mismo te encuentras con que tienes todo tu bank en el aire, o que incluso no te llega el dinero para algún "chollo" de última hora.

    Por el contrario, si eres de los que reducen al máximo el número de apuestas y sólo inviertes en las que ves más "seguras" o sólo sigues a un reducidísimo grupo de tipsters, puedes incluso apostar ese 5% en las que creas que tienen más value.

    Saludos.
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  3. El porcentaje máximo por apuesta debería decidirlo cada persona, pues lo más importante es sentirse cómodo con él. A mi particularmente un 5% me parece excesivo, además de que tendría problemas con muchas apuestas y tendría que buscar casas alternativas que me ofrecerían una cuota menor, aunque estoy convencido de que si mirara los datos de los últimos años podría haber llegado al 5% sin problemas.

    Y respecto al stake que darle a cada apuesta, mi experiencia me dice que apostando siempre a cuotas en torno a 2 no merece la pena perder el tiempo buscando un stake óptimo porque al final usando un stake plano los resultados son prácticamente idénticos. Luego si alguna vez veo una cuota alta interesante reduzco un poco las cantidades a apostar, pero como este tipo de apuestas las hago muy de vez en cuando esa reducción no es muy grande ya que como estas apuestas no son frecuentes intento que cuando las hago los beneficios sean altos.
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