Recuerdo numerosos chistes que comienzan por “Mamá, en el colegio me llaman…” - Mamá, en el colegio me llaman marica.
- ¿Y tú que les haces?
- Les pego con el bolso.
No obstante la materia de la que trata este artículo no es un chiste, se trata de un asunto muy serio. Concretamente de conocer hasta qué punto abarca el término ludopatía. Porque a nadie se le escapa que un jugador compulsivo con pérdidas constantes y problemas sociales, familiares, laborales o de cualquier otra índole es con mayúsculas un ludópata. Pero ¿qué ocurre con un profesional del juego, un semiprofesional que obtiene un considerable sobresueldo o incluso un amateur con yield positivo que se costea el combustible del ciclomotor o el ocio del fin de semana?
Determinadas corrientes de pensamiento consideran que un jugador ganador sí puede ser ludópata, ya que relacionan la ludopatía con un estado mental y no con los movimientos de capitales, ya sean en positivo o en negativo. No en vano, el juego patológico está considerado por la Organización Mundial de la Salud como un trastorno del control de los impulsos, por lo que las apuestas compulsivas y las alteraciones en el comportamiento general van estrechamente asociadas.
En este sentido, según los expertos en la materia, la adicción al juego posee varios vínculos de unión con otras adicciones conocidas y que se encuentran a la orden del día, como el alcohol, las drogas o incluso la compra compulsiva. El nexo común es, como ya he indicado anteriormente, el descontrol de los impulsos. Esta falta de control se podría subdividir en cuatro etapas:
1- Incapacidad de prevenir y controlar un acto que es dañino para la propia persona y/o para quienes le rodean.
2- Progresiva sensación de tensión y aceleración emocional en los momentos inmediatamente anteriores a la realización del acto.
3- Experimentación de placer y liberación durante la realización del acto al haber satisfecho los deseos compulsivos.
4- En función de la persona, la situación y el momento, tras realizar el acto pueden o no aparecer sentimientos negativos, de culpabilidad, arrepentimiento, autorreproche o remordimientos, cuando se consideran sus consecuencias.
Por las Asociaciones de ayuda al jugador circulan varios tests de ludopatía, según los cuáles una persona si contesta afirmativamente un número determinado de preguntas o suma un número de puntos por encima de un umbral establecido, puede hallarse sumido en problemas y debe plantearse solicitar ayuda. Huelga comentar que quien responde a las preguntas no debe mentir, puesto que en tal caso los resultados serían absolutamente inservibles. Probablemente el cuestionario más popular es uno de 20 preguntas que circula por la red, tanto en castellano como en inglés. La frontera se ha establecido en 7 preguntas afirmativas, háganlo ustedes mismos y sean sinceros, no se autoengañen.
1.- ¿Has faltado alguna vez al trabajo debido al juego?
2.- ¿Ha causado infelicidad en tu vida el juego?
3.- ¿Afectó a tu reputación el juego?
4.- ¿Has sentido alguna vez remordimiento después de jugar?
5.- ¿Has jugado alguna vez para obtener dinero para pagar deudas o resolver problemas financieros?
6.- ¿Disminuyó tu eficiencia y ambición a causa del juego?
7.- ¿Después de perder, sentiste que tenias que volver lo antes posible para ganar y recuperar tus pérdidas?
8.- ¿Después de ganar, sentiste que tenias la necesidad urgente de volver para ganar más?
9.- ¿Apostabas a menudo hasta perder la última moneda?
10.-¿Pediste prestado alguna vez para financiar el juego?
11.-¿Has vendido alguna vez algo para financiar el juego?
12.-¿Te sentiste reacio a usar "dinero obtenido por medio del juego" en gastos normales?
13.-¿Te hizo el juego que descuidaras tu propio bienestar y el de tu familia?
14.-¿Jugaste alguna vez por más tiempo del que tenías planeado?
15.-¿Has jugado alguna vez por escaparte de una preocupación o problema?
16.-¿Alguna vez has cometido, o has pensado cometer un acto ilegal para financiar el juego?
17.-¿El juego te ha causado dificultades para dormir?
18.-¿Las discusiones, desilusiones o frustraciones te han creado la necesidad urgente de jugar?
19.-¿Has sentido alguna vez una necesidad urgente de celebrar cualquier buena fortuna, con un par de horas dedicadas a jugar?
20.-¿Has considerado alguna vez la autodestrucción como consecuencia del juego?
No se molesten en agregar comentarios indicando que su número de respuestas afirmativas es de 0 o de 1, puesto que no me lo voy a creer. Llegado el caso, procederé a su supresión. Tampoco voy a hacer públicos los resultados que yo he obtenido, no interesan a nadie más que a mí mismo y si acaso a mi entorno más íntimo.
7 comentarios:
Sinceramente, después de llevar años en este mundillo creo que es muy sencillo reconocer conductas ludópatas y me atrevería a decir que es muy difícil encontrar a alguien que ha probado durante un tiempo lo suficientemente grande que gana dinero con las apuestas y que al mismo tiempo sea ludópata.
Esto tampoco asegura que en un futuro no pueda caer en la ludopatía, porque se han dado casos, pero el propio comportamiento del ludópata hace que sea imposible que pueda ganar en el largo plazo.
Y hablando más científicamente señalar tres apuntes:
- La reacción producida en el cerebro al perder una apuesta tiene el doble de magnitud que al ganar por término medio
- Las conductas ludópatas están asociadas con la inmadurez y la incapacidad de controlar los impulsos.
- La dopamina aumenta la ludopatía al provocar trastornos en el control de los impulsos.
Ah, y mejor que realizar ninguna encuesta es intentar dejar de apostar durante un mes o un tiempo predeterminado y comprobar las sensaciones.
Gracias por tu comentario, me ha aportado alguna cosa que no sabía, concretamente lo de la dopamina, leeré sobre la materia estos días.
Yo creo que el test sí puede ser útil como herramienta accesoria para alguien que padezca este tipo de trastornos, siempre y cuando se haga con sinceridad, claro. Por supuesto que con rellenar cuestionarios no basta, uno tiene que autoimponerse la obligación de no jugar alocadamente. Y por lo que he visto en algún foro (ludopatia.org por ejemplo), a algunos les cuesta horrores dejar el hábito. Los hay que escriben cosas del tipo "He conseguido estar una semana sin jugar" y lo consideran como un auténtico triunfo.
Estoy contigo en que las conductas ludópatas se deben en buena medida a algo innato, como has dado a entender. Hace algunas semanas un colega del messenger me dijo que él no podría ser ludópata, simplemente porque el cerebro le impide colocar una apuesta que no tenga valor o de la que no tenga información, o apostar una cantidad que esté por encima de su staking plan.
Por último, respecto a lo de que comentas que no se puede ganar dinero y ser ludópata al mismo tiempo, discrepo contigo. Yo me refería a que hay gente que, ganando dinero, se está haciendo daño igualmente. Sé de brokers, o mismamente apostantes, que se pasan 14 horas al día en la actividad. Trabajan el tiempo que no duermen, y sinceramente no creo que duerman bien. Contestarían afirmativamente a varias preguntas del test. Otra cosa es que haya que denominarles ludópatas o de otra manera, pero si esta actividad te absorbe totalmente, por mucho que ganes, creo que no es beneficiosa, hay que saber mantener un equilibrio.
Un saludo.
Mudanzas hoy creo que hace un par de años, q Rincon se suicido n las vias dl tren. 1 gran tipo i viejo conocido dl foro d winpicks.
Y de varios foros más. Una pena, creo que siempre será una persona recordada por la comunidad apostante.
De todas formas, recordarle está bien, pero como ya comenté una vez, este no es el sitio para reabrir polémicas sobre el tema, si es que tu intención es esa. Lo que en su momento no se comentara, no veo motivo para tener que hacerlo ahora, o al menos en mi espacio de paz.
Un saludo.
Si, después de la Superbowl, que fue la gota que colmó el vaso.
D.E.P.
Como tú mismo has dicho, yo a eso que comentas no lo llamaría ludopatía, sino adicción al trabajo, pues no es algo exclusivo del mundo de las apuestas.
Mi opinión al respecto es que esas personas valoran más su trabajo que su vida fuera de él bien porque tienen un trabajo de mucha responsabilidad o donde ganan mucho dinero, o bien porque no les gusta su vida fuera del trabajo y se vuelcan en él porque trabajando son más felices. Si te das cuenta estos problemas no suelen ocurrir entre barrenderos o peones de obra precisamente.
Como corolario se podría deducir que es más fácil disfrutar la vida siendo pobre... Vaya ironía.
Sí, he mezclado adicciones. Aunque sé de gente que dice que las apuestas no son un trabajo, y que un profesional del juego es sólo un vicioso, un ludópata. Yo creo que alguien que se gana la vida con una actividad es profesional de esa actividad, no hay más, al margen de que hoy por hoy se encuentre un poco al margen de la ley, no cotice a la Seguridad Social ni ese tipo de cosas.
Respecto a la adicción al trabajo, siempre va unida a otros problemas, que no te sabría decir si son la causa o la consecuencia. Te voy a decir dos casos concretos que vi. Un alto directivo, que en la empresa era 'vox populi' lo del polvillo blanco que todos los días se metía en el cuerpo. Pasados unos meses el tío estaba totalmente fuera de este mundo, le hablabas y ni se enteraba de lo que le estabas diciendo. No sé cómo acabó. Otro caso, una jefa de contabilidad, cuya vida se reducía a eso, la contabilidad, no sabía hablar de otra cosa. Me enteré de que ni tenía pareja, ni amigos, y siempre era la primera en entrar a trabajar y la última en salir. Como fuera de la oficina no era nadie, hacía de su puesto de trabajo su particular bastión, puteando a todo aquél que tuviera por debajo para así dar sentido a su vida.
No sé si será más fácil disfrutar de la vida siendo pobre, pero sí es cierto que el dinero no te garantiza la felicidad, necesitas otras muchas cosas para tenerla.
Saludos, y gracias por tus interesantes comentarios.
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