25 de febrero de 2010

Castellanización de los bookies - II

Continúa del artículo anterior. Concluyo la exposición de las artimañas empleadas por los bookies para conquistar el país de las botas de vino y la tortilla de patatas.

5- Imagen de ídolos de masas. Ya sean periodistas especializados o deportistas carismáticos. Aunque claro está que Julio Salinas es o no carismático dependiendo de la percepción del aficionado, y Maldini tendrá admiradores y detractores, desconozco en qué proporción. El primer caso que yo recuerdo fue hace varios años cuando Ladbrokes lanzó durante varias semanas "La combinada de Manolo Lama". Sus cifras en lo que a aciertos se refiere eran similares a las que actualmente consigue el calvo simpático, de hecho creo recordar que no llegó a acertar ni una sola de sus propuestas. Al fin y al cabo ese es el objetivo que persigue el bookmaker. En la actualidad lo más conocido y con mayor repercusión mediática es, como bien ustedes sabrán, los chollos catedralicios con que cada semana nos deleita D. Julio Maldonado, que en la mayoría de las ocasiones se convierten en antiplenos o debacles catedralicias.

6- Patrocinio de equipos. Refuerza la imagen de marca, fideliza a los aficionados del equipo patrocinado, aunque se pueden perder clientes de hinchas del equipo rival, y supone ganar varios puntos en cuanto a fiabilidad. No obstante, tampoco el mero hecho de aparecer en las camisetas de determinado equipo supone una patente de corso. Pointbet patrocinó al Blackpool inglés, conjunto que entonces militaba en la tercera división, para posteriormente huir con el dinero de la clientela. En España, varias son ya las camisetas de los equipos adornadas por los logotipos de empresas del sector del juego desde que hace unos años Interapuestas comenzara a patrocinar al Espanyol. No obstante no recuerdo con exactitud si aquél fue el primer patrocinio de un equipo de fútbol en España. En la actualidad el Real Madrid, el Sevilla, el Valencia o el Málaga son algunos de los equipos más importantes que han firmado acuerdos de patrocinio con algunas de las más conocidas casas de apuestas.

7- Castellanizar el nombre. Como ya he indicado anteriormente, el cliente con escasos estudios, un pobre nivel socioeconómico, moralmente débil y un concepto erróneo del dinero fácil es el blanco perfecto para las empresas del juego. Es difícil que esta clase de persona memorice un anglicismo del tipo Stan James o Sportingbet. No en vano, la historia demuestra que determinadas marcas como en su momento Schweppes tuvieron que realizar grandes esfuerzos de inversión en publicidad y refuerzo de marca para introducirse en el mercado español. Las dos casas de apuestas que acabo de citar se conocen más vulgarmente como 10a1 y Miapuesta, nombres perfectamente comprensibles para el mileurista medio que tiene el diario Marca como libro de cabecera.

8- Atención al cliente en castellano. Supone un valor añadido para la clientela de un país que se encuentra en la retaguardia de Europa en lo que a los conocimientos del idioma inglés se refiere, y en casi todo. Recuerdo en su momento la incomodidad que me supuso mantener una conversación en inglés por teléfono con un señor para verificar mi identidad, además el sonido era bastante difuso. Sudé la gota gorda.

Por desgracia también existen numerosos bookmakers en los que pese a existir atención al cliente en castellano vía email, ésta es realmente deficiente y realizada por personas que en primer lugar no residen en ningún país de habla hispana y en segundo ni siquiera son de habla hispana. Hace unas semanas me dirigí a uno de éllos enviando una pregunta en castellano, y lo que obtuve como respuesta fue un copia/pega que en ningún momento resolvía mis incertidumbres planteadas.

9- Apertura de cuentas bancarias en entidades de crédito españolas. Aparte de la imagen de acercamiento que ofrece, minimiza costes de transferencias para quien opte por esta opción de ingreso y suprime las barreras que suponen los conceptos del IBAN y el Swift, ya que un considerable porcentaje de clientes, especialmente los del segmento del bajo nivel sociocultural, los desconoce.

10- Vallas publicitarias, generalmente dentro de los recintos deportivos, que es donde mayor repercusión en el público objetivo tienen, aunque también recuerdo haber visto rótulos de 888 en alguna carretera hace unos años.

Pese a todas estas estrategias, que cada casa de apuestas las emplea a su manera y bajo las directrices del mandamás de turno, he observado numerosos errores a la hora de su aplicación, y no solo los que he ido comentando en cada uno de los apartados. Cualquier empresa durante su expansión, a la hora de irrumpir en un país nuevo y mercado absolutamente desconocido, acostumbra a recurrir a la figura del country manager, que debe ser una persona con adecuada formación a nivel empresarial y que conozca el mercado del país objetivo. En España, al ser las apuestas deportivas un sector todavía en auge y desconocido en cierto modo, es muy probable que no exista todavía suficiente personal cualificado para este cargo, y de ahí los flagrantes errores en que han incurrido varias casas de apuestas.

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