Tal vez no lo sepáis, pero durante los próximos días está en juego el futuro a medio plazo de las apuestas en España. Hablo del borrador de lo que tiene que ser la ley del juego aplicada a las apuestas deportivas por Internet.El texto debería de haber estado finalizado en diciembre, luego como un mal estudiante se pospuso para la segunda mitad de enero. Se va yendo el primer mes del año y aun no tenemos una respuesta oficial.
Este proyecto que llevaba aparcado largo tiempo, ignoro si era promesa electoral del ínclito "amigo de Supercaña" o no, se volvió a retomar ante la presión de, entre otros, los fabricantes de las maquinitas de apuestas que causan furor en la Herrico-tabernas y que tal posiblemente piensen que podrían tener un éxito similar en los bares del "país vecino". Es verdad que los bingos se quejan, que Loterías y Apuestas se quejan, que los bookies con licencias en la UE también estarían "encantados" de abonar sus impuestos. Aunque luego el amigo Sacha reconozca en la intimidad que le gustaría pagar, pero si es posible poco. Yo le sugeriría algo honesto que hacer con las tasas Premium en esa situación.
Lo cierto es que ZP nos dice que quiere legalizar el juego para protegernos de que Ladbrokes y cía nos engañen (es verdad que el IBAS es lento de cojones), para que nuestros hijos no puedan entrar a jugar al poker con tiburones como Marlock hasta que cumplan los 18 y echen su primer polvo, etc... pero en realidad lo que pretenden es cobrar el impuesto de sociedades a los bookies y cobrar a los apostantes unos módicos 20% del "premio" (ojo, digo premio, no digo ganancias) de cada apuesta. Y que encima los bookies hagan retenciones, como si se tratasen de una gorda preñada con ganas de mear, que 3 cosas: causarían una brutal disminución de su turn over, exigirían un coste adicional en empleos para economistas inútiles (menos paro = brotes verdes) y también unas importantes reformas del display de las bookies, algo que me consta que es un proceso lentísimo, a veces hasta carísimo y lo que en definitiva sería un gran dolor de cabeza para grandes y también para pequeños (qué sé yo, chiringos tipo PAF o Begawin).
Si el gobierno consigue lo que se planteaba hacer... olvidaros de la posibilidad de ganar dinero con las apuestas. Olvidaros de la quimera de ser profesionales en España. Y olvidaros de los preciosos tiempos de anarquía en los que nos encontramos, donde la relación de confianza entre bookies y apostantes es relativamente cordial y funciona. Por eso digo que nos jugamos mucho con esta ley.
Sin embargo, soy optimista. ¿Por qué? Digamos que tengo fe en Florentino Pérez.
3 comentarios:
Si no me he metido más en serio en el poker es porque los tiburones como Marlock me han parado los pieses y sólo me dejan jugarme la calderilla en niveles bajos.
Interesante artículo. ¿Acabaremos como los italianos, teniendo que usar programas que camuflan la IP para poder apostar?
El que les cobren un impuesto a las casas de apuestas o que sólo permitan apostar en casas de apuestas que tengan licencia y paguen sus impuestos da igual. El problema es que piensen cobrar impuestos a los apostadores con parte del premio, y lo del 20% si es del "premio" de las apuestas ganadas, es un atraco mayor que el canon de la SGAE.
Se nota que el que hace la ley no ha apostado en la vida, porque a los profesionales les están diciendo directamente que se vayan a otro país o se dediquen a otra cosa, aunque como son cuatro pues tampoco habrá mucho revuelo.
Lo de Florentino no sé si te refieres a que Bwin no tiene intención de entrar por el aro y tiene influencias como para parar esto...
Aunque Florentino Perez era mas amigo de Aznar que de ZP
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