4 de enero de 2010

Handicaps elevados

Me encuentro como si saliera del armario al confesar en público uno de mis mayores temores a la hora de ejercer la actividad inversora: me horrorizan los handicaps elevados. No obstante, he comprobado que no se trata de una manía mía personal, sino que un considerable porcentaje de maestros que pueden presumir de formar parte del selecto elenco de ganadores en este gremio comparten esta extraña fobia conmigo.

Es obvio que los handicaps elevados se encuentran en el mercado cuando en un evento deportivo la diferencia de calidad entre los contendientes es muy amplia, y por lo tanto uno de ellos es claramente favorito para la victoria. En tales ocasiones, la opción de apostar a que el favorito resulta vencedor de la contienda queda descartada por cualquier inversor con experiencia, toda vez que el beneficio obtenido en caso de acierto es irrisorio, y la pérdida en caso de que ocurra el suceso inesperado puede ser considerable. Sucede precisamente lo contrario con jugadores novatos o compulsivos, que se dejan atraer erróneamente por el presunto dinero fácil que suponen las cuotas por debajo de 1,10.

Para conseguir una cuota que se encuentre dentro de niveles aceptables, el handicap ofrecido por ejemplo en un encuentro entre las selecciones de España y Liechtenstein es de al menos cuatro goles, especialmente si tiene lugar en el primero de los dos países. Es este contexto el caldo de cultivo idóneo para que me surja la duda existencial. ¿Se ensañará el equipo favorito con el débil y superará esa diferencia de goles? ¿O por el contrario aplicará la ley del mínimo esfuerzo y se conformará con cubrir el expediente, sin alcanzar tal diferencia? Tal dilema por lo general es difícil de resolver, ya que no suele existir información fiable sobre los pensamientos y las intenciones de un entrenador y un determinado número de jugadores.

En cualquier deporte, la historia es pródiga en ejemplos de las dos clases de situaciones. En Septiembre de 2006, la selección de fútbol de Alemania no tuvo piedad alguna de la débil San Marino, y le endosó sin necesidad alguna un humillante 0-13. No ocurrió lo mismo en el encuentro de baloncesto de la Olimpiada de Pekín entre Estados Unidos y Angola, en el que la ventaja de 21 puntos se antoja escasa dada la evidente diferencia entre el potencial de ambas escuadras.

De forma orientativa y dependiendo de los condicionantes concretos, estoy en posición de afirmar que en líneas generales no suelo apostar en encuentros que tengan los siguientes handicaps establecidos.

Fútbol, por encima de 2,5 goles.
Baloncesto, por encima de 12 puntos.
Balonmano, por encima de 9 goles.
Tenis: En este deporte acostumbro a apostar a ganador del encuentro, no tengo ningún umbral de puntos o sets.

Por supuesto siempre existen excepciones que confirman la norma, especialmente cuando concurran las circunstancias razonables para efectuar la correspondiente inversión.

El autor de este humilde blog se abstiene de dar consejo alguno al respecto, toda vez que lo expuesto corresponde a su forma particular de enfrentarse al mundo de las apuestas, y no constituye en ningún caso axioma ni pautas imprescindibles de llevar a cabo.

8 comentarios:

M.H.J. dijo...

Gracias por tu comentario.

Yo no suelo ver handicaps elevados que sean claros, salvo que pudiera ser que determinado equipo necesite ganar por determinado número de puntos/goles para el gol average, o por venganzas.

No controlo todos esos deportes ni por asomo, debería clonarme para conseguirlo. De esos cuatro tan solo sé de uno, no puedo casi ni presumir de que lo "controlo". Y miro solo determinadas ligas, sino sería la locura total. Para el resto de deportes, efectivamente recurro a información de terceros, pero tan solo de un reducidísimo grupo de confianza.

Pese a que no debería evaluarme yo mismo, creo que mi valor como inversor en apuestas está en la frialdad y en los cálculos. Si a eso le añades lo poquito que pueda saber de determinado deporte, pues intento defenderme como puedo.

Me consta de muchísima gente que sabe mucho más que yo de deportes, pero sin la más mínima noción de psicología o autocontrol, y son casos perdidos en el mundo de las apuestas, perdedores natos.

Un saludo.

Anónimo dijo...

¿en ese reducido grupo de terceros de confianza,sigues alguno de winpicks o ninguno merece tu confianza? un saludo y que te vaya bien el 2010

M.H.J. dijo...

Esa pregunta será de cachondeo, claro.

En ese reducido grupo están los autores de los blogs que tengo en el margen derecho, algún probetero sin blog como Goncep y alguna persona más que no se deja ver en público.

Saludos.

Anónimo dijo...

Conociendo bien los equipos que juegan esos hándicaps pueden ser igual de rentables que otros, pero para eso hay que ver los partidos, no solo haber leído crónicas o haber consultado estadísticas. Por ejemplo, en baloncesto cuando los Lakers sacan a los suplentes en partidos que ya están decididos lo normal es que pierdan parte de la ventaja que tenían porque tratan de hacer jugadas vistosas pero muy complicadas, mientras que el Barcelona de basket acaba los partidos apretando por órdenes de Xavi Pascual que siempre quiere acabar los partidos fuerte para reforzar la moral aunque ya hayan ganado el partido al descanso. Obviamente estos dos casos que he dicho no son reglas sin excepciones, pero en la mayoría de los casos sucede así.

M.H.J. dijo...

Interesante aportación, gracias. Si no se me va de la memoria y no cambian de entrenador, lo tendré en cuenta.

castillo dijo...

MUDANZAS, no has pensado en poner publicidad? con el numero de visitas que tienes podrias sacarte algo.
Mucha suerte y sigue asi crack

Anónimo dijo...

Jeje no se que te contestara mudanzas pero me parece que no le hace ninguna falta meter publicidad en su blog

M.H.J. dijo...

Hola, os comento.

Sobre si me hace o no falta la publicidad, eso me lo guardo para mí, que está mal visto decir en público sobre uno mismo si gana o pierde.

Había pensado en este tema pero de momento no quiero poner ningún banner, os cuento un poco a grandes rasgos:

- Con los anuncios de Adsense, no estoy muy informado pero creo que se sacan cuatro perras, y no quiero estropear el blog a cambio de calderilla.

- Y en cuanto a los banners de casas de apuestas, pues vamos a ver, pese a que no me puedo quejar del número de visitas, lo que es visitantes no tengo muchos. Como ya comenté el blog va dirigido a un reducido núcleo de apostantes, que en el caso de que se me retribuyera por sus pérdidas, no serían precisamente buenos clientes. Otra cosa es que escogiera la opción de comisión por cliente nuevo, independientemente de las apuestas que haga, pero ni sé qué bookies ofrecen esa posibilidad a los webmasters ni tengo ganas de buscarlos. Luego por otra parte están los que han venido aquí a insultarme, esos probablemente serían unos clientes excelentes, pero si tan mal les caigo, dudo muchísimo que fueran a pinchar en mis banners.

Así que de momento dejo las cosas como están. No puedo decir que de este agua no beberé, pero de momento, en el corto o medio plazo no tengo intención de poner ningún tipo de publicidad.

Un saludo y gracias por vuestros comentarios.

Publicar un comentario en la entrada