25 de diciembre de 2009

Prórrogas en baloncesto

Una prórroga es significado de emoción, de una pugna hasta la extenuación entre dos conjuntos que han terminado el tiempo reglamentario empatados a puntos. En estos períodos adicionales que deciden el ganador del partido influye en considerable medida el factor físico y la profundidad de las plantillas, puesto que las rotaciones asumen un papel fundamental.

Los encuentros de baloncesto más extensos que recuerdo necesitaron cuatro prórrogas para dilucidar su ganador final, y tuvieron lugar en la NBA en una ocasión y la Liga ACB en otra. En esta última competición, a mi juicio uno de los partidos más emocionantes de todos los tiempos que se han quedado grabados en mi memoria fue un Estudiantes-Real Madrid en la década de los ochenta en el que tuvieron lugar tres prórrogas, y cuyo resultado final fue de 121-115 para la escuadra del Ramiro de Maeztu. A la evidente tensión se añadió el hecho de tratarse de un derby entre dos conjuntos vecinos y rivales. Ocurrió además durante una de las épocas doradas del conjunto colegial, en la que la pareja americana Pinone - Rusell hacía estragos y en la que jóvenes como García Coll o Antúnez apuntaban maneras. El Real Madrid, que también contaba con una plantilla muy competitiva, concluyó el partido con varios jugadores juniors en pista, ya que la eliminación por acumulación de faltas personales impidió la presencia de varios de sus estandartes durante los minutos más decisivos.

En la época en que tuvo lugar aquel encuentro no existía la red de redes, y por tanto el concepto de bookie online era aún inexistente. Si para aquel encuentro cualquier erudito del baloncesto pronostica que el total de puntos acabará por debajo de determinada cantidad, con el supuesto argumento de la solidez defensiva de ambos conjuntos, habría acabado perdiendo irremediablemente el montante invertido, especialmente si la norma concreta que su casa de apuestas tuviera establecida para el baloncesto fuera que las eventuales prórrogas son tenidas en cuenta.

Este tipo de problemática es el que quiero tratar hoy, sobre la posición desventajosa en la que se encuentra el apostante en el caso de que en este deporte invierta a que un partido terminará por debajo de un total determinado de puntos. Evidentemente si la previsión es al contrario, con el over el jugador sale favorecido en caso de que al final del tiempo reglamentario ambos contendientes finalicen con la misma cantidad de puntos anotados.

En la inmensa mayoría de bookies, el jugador debe contar con la posibilidad de una eventual prórroga que casi con toda seguridad provocará que su under se convierta en una inversión sin retorno, y este riesgo se maximiza cuando la contienda es entre dos equipos igualados.

Existe un pequeño reducto de casas de apuestas en cuyas normas se especifica que será tenido en cuenta el resultado al final de los 40 minutos, o 48 si se trata de un partido de la NBA. Desgraciadamente las casas encuadradas dentro de este grupo, aparte de no ser muy numerosas, acostumbran a no mirar con buenos ojos las cuentas ganadoras. Entrarían en la segunda de las categorías que establecí en su momento.

Capítulo aparte merece el hecho de que una casa de apuestas mantenga o no estables sus propias normas con el tiempo. Les ilustro sobre un ejemplo real que le ocurrió a un conocido mío: Bet365 hace unos años decidió modificar esta norma sin previo aviso a sus clientes. Ante la reclamación de uno de ellos, la fría respuesta por parte del Servicio de Atención al Cliente fue: “Es responsabilidad de cada usuario la comprobación de las reglas, Bet365 no tiene el deber de avisar”. De modo que pretenden que cada inversor repase todo el clausulado cada vez que efectúe una inversión. Sin comentarios.

Por otra parte, existe otra situación desventajosa para el apostante. Se trata de apostar a ganador de un encuentro del deporte de la canasta en una casa que ofrece el empate como opción, a cuotas evidentemente elevadas. Recuerdo una combinada de tres partidos en Miapuesta que habría salido ganadora de no ser porque una de las victorias se dio gracias al tiempo añadido. Apuesta perdida por lo tanto, y lección más que aprendida, no he vuelto a invertir dinero a ganador de un encuentro de baloncesto en el que apareciera el empate como posible resultado.

El artículo quedaría bien completo si ofreciera un detallado listado de casas de apuestas que tienen uno u otro tipo de norma. Mas no pretendan que les saque yo todo el trabajo adelante, hagan ustedes un pequeño esfuerzo e investiguen. Es posible que en algún portal virtual de la temática ya esté trabajada esta clasificación.

De la exposición se extraen dos recomendaciones bastante evidentes: En las apuestas under se debe indagar un bookie en el que no se incluyan las prórrogas, siempre en medida que los límites y la disponibilidad permitan. En las apuestas over y a ganador del partido, la búsqueda debe estar orientada justamente a lo contrario.

4 comentarios:

M.H.J. dijo...

¡Feliz Navidad, estimados contertulios!

Chino dijo...

Yo lo unico que digo es que como pasa en el fútbol con los arbitros unas veces te dan y otras te quitan yo digo como juego es igual a riesgo no me importa la prorroga y me ha pasado de los dos casos que comentas , felices fiestas ...

M.H.J. dijo...

Hombre, lo de los árbitros es algo inevitable, pero en el caso de las prórrogas sí tenemos cierto control. Pudiendo elegir, yo sí apostaría sin prórroga en los unders y en los handicaps positivos cortos, y viceversa.

Saludos.

40apuestas dijo...

Un buen estratega de o/u en basket debería tener en cuenta lo que comentas de FULL TIME o FULL TIME INCLUDING OT. No resulta desdeñable, y quien lo ignore sin más le aconsejo que mire estadísticas; a largo plazo le irá mejor. Además, no son tan pocas los bookies que incluyen el OVER TIME: Pinaccle, Bwin, Bet365, Betsson, Unibet, Stanjames, NordicBet... En OddsPortal, estupendo comparador de cuotas, separan una opción de otra.

PD: Hago este comentario tan extemporalmente porque recién sigo tu estupendo blog. Aunque tal vez no leas mis palabras, te felicito sinceramente y te animo que continúes haciéndonos partícipe de tus conocimientos y experiencias. Gracias.

Publicar un comentario en la entrada