Ante determinado tipo de situaciones o noticias que pueden o no haber generado alarma social, diversos sectores de la población se han preguntado en alguna ocasión que quién vigila a los vigilantes o quién juzga a los jueces. Trasladando esas preguntas sin respuesta al submundo de las inversiones en apuestas deportivas, y más concretamente a los foros sobre la temática, puede uno preguntarse quién modera al moderador cuando éste desarrolla una conducta incorrecta, grosera o descortés, una salida de tono o recomienda gestionar el dinero de forma errónea, irracional o desmesurada. La cuestión planteada no es fruto de la casualidad, sino resultado de una investigación empírica efectuada personalmente por mí, navegando por las más conocidas páginas web de habla hispana del sector del juego. Como conclusión a mis indagaciones, se puede afirmar que todos los moderadores, sin excepción alguna, entran dentro de una de las siguientes categorías:
a) El moderador ejemplar, inversor con experiencia, ganador por lo general, cumple con lo que se espera de él, correcto en las formas, es ejemplo a seguir y contribuye a la riqueza material del resto de la comunidad apostante.
b) El moderador pasivo, cuyo nombre figura en la lista en color destacado, pero su presencia es absolutamente testimonial, pues acostumbra a no dejarse caer por el foro o subforo que presuntamente modera.
c) El moderador inútil, auténtico desastre y ejemplo de las prácticas que no deben llevarse a cabo en este mundillo. Si sus lectores no reparan en esta característica, pueden adquirir malos hábitos a causa de la confianza que depositan y en consecuencia perder dinero.
El administrador del foro tiene mucho que ver, para bien o para mal, con la calidad de los moderadores, básicamente porque es quien los nombra o destituye a dedo, por decisión propia, incluso en algunos casos consumando el hecho sin contar con el beneplácito de la persona implicada. También cabe indicar que la calidad de los moderadores guarda una estrecha relación con la ley de la oferta y la demanda del mercado. De esta manera, si el número de peticiones para ostentar ese cargo es elevada, la calidad de esta parte del organigrama interno de la página web será la adecuada. Pero si se trata de un foro mediocre en el que el mandamás sólo tiene donde elegir entre fracasados y perdedores, el moderador será irremediablemente uno de éllos, y quedará encuadrado dentro del tercer tipo de los anteriormente indicados.
Será en el siguiente artículo cuando exponga con detalle y sin tapujos la validez o nulidad de los moderadores de los diversos foros de la temática, haciendo incluso mención a algunos administradores. Expondré varios ejemplos que ilustrarán muy gráficamente la certeza de mi tipificación en tres categorías.
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