En mi época de escolar, circulaba por las aulas el siguiente chiste: ¿A que no sabes qué es lo contrario de Plácido Domingo? La respuesta era jodido lunes, y supuestamente tenía uno el deber moral de reírse, para no dejar en mal lugar al compañero jocoso que se había ofrecido amablemente a alegrarnos el rato.
Hoy lunes, día 9 de Noviembre, fiesta en algunos lugares y día laborable en otros, la intención del presente artículo es describir desde un enfoque metafísico y kafkiano lo que puede significar el primer día de la semana para las personas en función de su tipología.
Para el asalariado de clase media, el lunes probablemente es el día más temido, es el que da comienzo a una larga y tediosa semana repleta de avatares y entuertos varios a resolver, lo que vulgarmente se conoce como marrones. Supone acudir con sueño y desgana a su lugar de trabajo, y con el temor sobre qué le deparará la cotidianeidad.
Para el inversor en apuestas deportivas con cerebro, el día con menos letras de la semana significa todo lo contrario. Como ya anticipé dos entradas atrás, el lunes para estos sujetos se asemeja al Día del Señor para los católicos practicantes. Cierre de negocio por descanso del personal, y dedicación a uno mismo, a la familia y amigos si es que existen, o a la meditación trascendental en caso contrario. Los motivos por los que se escoge este día y no otro son más que evidentes: durante los lunes la oferta deportiva brilla por su ausencia, y por tanto no se dispone de oportunidades de inversión con las que dar trabajo a las máquinas de contar billetes, exceptuando algún partido de deportes americanos y unos pocos eventos más.
En contraposición a lo expuesto, existe la figura del apostante sin cabeza, que según las estadísticas predomina sobre el que sí la tiene. Para esta subespecie, el lunes es un día como otro cualquiera en lo que a apuestas se refiere, y es además el primer día de trabajo de la semana, ya que esta categoría de individuo necesita el fruto de su esfuerzo, el salario, para financiarse la actividad de la que estamos tratando. A este tipo de personajes les es indiferente que la oferta deportiva sea escasa, puesto que élla o él (la Ley Orgánica 3/2007, de 22 de marzo, para la igualdad efectiva de mujeres y hombres me obliga a escribir esta expresión así tal cuál) no tendrá ningún tipo de reparo en arriesgar su fortuna en eventos desconocidos, ya sean de curling, de la liga coreana de baloncesto o de los torneos aborígenes de lanzamiento de boomerang. A los hechos me remito: tal día como hoy de la semana, a finales del pasado mes una persona reconocía en un popular chat de la temática que había realizado un total de 18 apuestas durante ese día, con resultados no demasiado productivos precisamente.
Desde este humilde blog se recomienda de forma encarecida no convertirse en el tipo de persona descrito en el párrafo inmediatamente anterior, puesto que de emprender ese equivocado camino lapidaréis vuestra fortuna, ya no solo material sino también emocional, y muy probablemente la de quienes os rodean, familiares principalmente.
Hoy lunes, día 9 de Noviembre, fiesta en algunos lugares y día laborable en otros, la intención del presente artículo es describir desde un enfoque metafísico y kafkiano lo que puede significar el primer día de la semana para las personas en función de su tipología.
Para el asalariado de clase media, el lunes probablemente es el día más temido, es el que da comienzo a una larga y tediosa semana repleta de avatares y entuertos varios a resolver, lo que vulgarmente se conoce como marrones. Supone acudir con sueño y desgana a su lugar de trabajo, y con el temor sobre qué le deparará la cotidianeidad.
Para el inversor en apuestas deportivas con cerebro, el día con menos letras de la semana significa todo lo contrario. Como ya anticipé dos entradas atrás, el lunes para estos sujetos se asemeja al Día del Señor para los católicos practicantes. Cierre de negocio por descanso del personal, y dedicación a uno mismo, a la familia y amigos si es que existen, o a la meditación trascendental en caso contrario. Los motivos por los que se escoge este día y no otro son más que evidentes: durante los lunes la oferta deportiva brilla por su ausencia, y por tanto no se dispone de oportunidades de inversión con las que dar trabajo a las máquinas de contar billetes, exceptuando algún partido de deportes americanos y unos pocos eventos más.
En contraposición a lo expuesto, existe la figura del apostante sin cabeza, que según las estadísticas predomina sobre el que sí la tiene. Para esta subespecie, el lunes es un día como otro cualquiera en lo que a apuestas se refiere, y es además el primer día de trabajo de la semana, ya que esta categoría de individuo necesita el fruto de su esfuerzo, el salario, para financiarse la actividad de la que estamos tratando. A este tipo de personajes les es indiferente que la oferta deportiva sea escasa, puesto que élla o él (la Ley Orgánica 3/2007, de 22 de marzo, para la igualdad efectiva de mujeres y hombres me obliga a escribir esta expresión así tal cuál) no tendrá ningún tipo de reparo en arriesgar su fortuna en eventos desconocidos, ya sean de curling, de la liga coreana de baloncesto o de los torneos aborígenes de lanzamiento de boomerang. A los hechos me remito: tal día como hoy de la semana, a finales del pasado mes una persona reconocía en un popular chat de la temática que había realizado un total de 18 apuestas durante ese día, con resultados no demasiado productivos precisamente.
Desde este humilde blog se recomienda de forma encarecida no convertirse en el tipo de persona descrito en el párrafo inmediatamente anterior, puesto que de emprender ese equivocado camino lapidaréis vuestra fortuna, ya no solo material sino también emocional, y muy probablemente la de quienes os rodean, familiares principalmente.

16 comentarios:
Cáspita,pues para ser un dia de descanso bien te pasas por esa página todo el día,ya que ,como acabas de demostrar, te sabes las conversaciones de los lunes al dedillo.
NOS VEMOS EN WINPICKS.
PD:Gracias por lo de "popular chat".
Muy estimado amigo, o más bien estimado primo, puesto que ya casi es usted como de la familia:
Me alegra volver a verle por mi pequeño y humilde reducto de paz, espero continuar recibiendo visitas suyas. El próximo artículo es probable que lo publique sobre el miércoles, aguardaré noticias suyas y me gustaría que volviera a ser de su agrado como veo que han sido estos dos últimos.
Un saludo y que pase usted una buena semana.
Siento darle una mala noticia,pero no soy el señor primo.
NOS VEMOS EN WINPICKS.
En verdad es que la ludopatía no tiene vacaciones y a sus condenados descanso no da, pero aun hay un grupo de contadores de billetes que en Lunes deciden laburar. Aquellos otrora analistas financieros que decidieron pasarse al mundo de las cuatro patas -las cuatro patas equinas, no se me malentienda- hallan en el día de Selene billetes tan verdes y frescos como cualquier otro día de la semana, si bien es verdad que con un calendario laboral de 362 días, más de uno decide oportuno dedicar el lunes a sus labores, ya sean estas descansar o tocarse los cojones.
Saludos desde Jeonju (전주시, hogar del más laureado equipo de baloncesto coreano.
Estimado anónimo de las 23:24,
Como ya le he indicado antes, la expresión "estimado amigo o más bien estimado primo" se debe a los vínculos de amistad que nos están uniendo, tal es así que ya es usted como de la familia.
Espero que siga siéndolo y me visite todos los días, está usted invitado a un café con pastas cada vez que se deje caer por mis dominios.
Está usted en su casa, póngase cómodo.
Estimado Señor Coreano,
Espero ansioso sus pronósticos de baloncesto de su país, tengo entendido que se puede ganar mucho dinero con ellos. :)
Un saludo.
Andaba yo navegando
sin rumbo ni sentido
que cuando le vi relatando
lejos de estar ido
me levante voceando
OTRO MUDANZAS DIOS MIO!
Amigos navegantes,
si a la meta quereis llegar
no os fieis de mangantes,
dejaos aconsejar,
olvidaos de diamantes,
tirad la revista al mar.
¡Cáspita, la competencia!
Este indeseable es el que está hundiendo mi negocio, quiero desde aquí denunciar sus prácticas ilegítimas.
Tiene a sus empleados trabajando para él sin papeles, a razón de 12 horas diarias, no les paga un mísero euro, y además ¡tienen que pagar de su bolsillo el gasoil de los camiones!
Mi elenco de trabajadores
justamente remunerados son
no como los redactores
que trabajan con tesón
para el grupo de asesores
madre mia, que follón!!
Estimado creador del blog, he de decirle que esta usted obsesionado tanto con Winpicks, como con sus miembros, como con el baloncesto koreano, no sabe hablar de otra cosa que sea eso?? Todas las entradas, de este blog, tienen el mismo trasfondo, hagaselo usted mirar!!!!
Estimado visitante anónimo,
Gracias por visitarme y por su cortesía al dirigirse hacia mi persona. He de hacerle no obstante un par de matizaciones.
- Se me antoja demasiado cruel sacar conclusiones con tan solo seis artículos. Este blog se encuentra prácticamente en estado de gestación. Hágalo en todo caso cuando se encuentre en su madurez, al cumplir la cincuentena de entradas. Deme un margen de confianza, por favor.
- ¿Quiere usted indicarme en cuál de los artículos he nombrado el portal de apuestas ese que usted indica? Por más que repaso todos párrafo por párrafo y palabra por palabra, no encuentro una sola mención.
A la espera de continuar recibiendo visitas suyas, reciba un cordial saludo.
Señor Juarez, intentaré resumirle en una imagen la esencia de nuestra liga doméstica del noble deporte de la canasta:
http://www.kbl.or.kr/upfiles/20091106201137683.jpg
Saludos de nuevo desde Jeonju.
Amigo coreano, acaba usted de resolverme un gran misterio, ahora entiendo por qué esta liga tiene tantos fanáticos. De hecho desde este preciso instante acaba de agregarse uno más.
A partir de ahora voy a inflarme a invertir stakes 10, voy a ver quién juega próximamente.
Me alegra comprobar su interés por nuestra liga.
Me permitiré aconsejarle un sistema que siguen grandes punters en nuestra liga: "El Sistema del Negro". Consiste en apostar siempre por el equipo que tenga más negros, y en caso de empate medirlos al peso y decantarse por el equipo con más kilos de negro. El sistema se fundamenta en que nuestros jugadores desafortunadamente no la sabrían meter ni en una bañera -siempre hay excepciones, como la mascota con pijama de corazones de la imagen que anteriormente le mostré-, y de ahí que los negros de un equipo tengan tanta importancia sobre el resultado, porque como todo el mundo sabe los negros si la saben meter.
Con este sistema tiene garantizado un yield de al menos un 10%, aunque nunca me acuerdo de si es positivo o negativo, para salir de dudas lo mejor será que lo compruebe usted mismo o alguno de nuestros amigos de Winpicks.
Saludos desde Jeonju.
Extremadamente agradecido le estoy por su recomendación, Señor Coreano. Pondré en práctica su sistema. Yo había pensado uno que consistía en un martingale con resultados exactos, pero los desgraciados de Bet365 no ofrecen esa opción, sólo local/visitante, asian handicaps y o/u.
Por cierto, una pregunta, Señor Coreano, por si en determinado día no se juegan partidos en su país y quiero apostar en los de la liga neozelandesa ¿cómo se llaman ahí las apuestas con desventaja? ¿Oceanic Handicaps?
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